lunes, 7 de febrero de 2011

LA SIEMBRA Y LA COSECHA


Texto Bíblico Génesis 26:12-14
Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová.
El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.
Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.

Exposición:
¿Qué es la siembra?
Es la forma natural de enterrar las semillas para que nazcan, crezcan y den fruto.
Aquí te voy a dar una de las formas para sembrar y cosechar abundantemente.

PRIMERO:
Tienes que seleccionar el terreno, limpiarlo y descontaminarlo de plagas.
SEGUNDO:
Tienes que seleccionar la buena semilla.
TERCERO:
Tienes que esperar la época correcta para la siembra.
CUARTO:
Después de haber sembrado tienes que dedicarte al cuidado y limpieza de toda maleza y plaga que quiera dañar y ahogar el sembradío, y esperar con paciencia a que comiencen a producir fruto.
QUINTO:
En la época de la cosecha debes tener el lugar y el equipo adecuado para recoger y almacenar la cosecha.
SEXTO: Mantente alerta contra cualquier ataque de plagas.
Porque hay plagas que vendrán a querer comer y dañar tus cultivos; entre ellos tendrás el exceso de lluvia o de sequía, la langosta, la oruga, el saltón, el revoltón, los pájaros e insectos.

I.- ¿QUÉ SEMILLA ESTÁ SEMBRANDO?
Bendiciones para los que están sembrando.
Dice la Biblia en Génesis 26:12-13
Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová.
El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.
Dios está deseoso de prosperar a aquella persona que es un sembrador obediente en Su reino y que lo hace con amor y no por obligación.

3 Juan 2 dice: Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

Quien siembre con amor será como árbol plantado junto a corrientes de guas que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará. Salmo 1:3

Como ya lo dije antes, tienes que seleccionar la buena semilla. Porque dependiendo de la semilla que siembres así será la cosecha.
Cuando siembre, escoge la mejor semilla y el mejor terreno, no siembre semilla mala en terreno donde no se produzca nada.

Y cuando de ofrenda y diezmo, hazlo con mucho amor, ya que es para el Señor, con gran pompa y grande regocijo. No dé limosna porque Dios no es limosnero.
Lo que ofrende debe ser lo mejor y abundante.

La Biblia dice que el hombre cosecha el resultado de sus acciones. Job 4:8
No te engañes, Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembre eso mismo cosechará. Gálatas 7:7-8
Veamos una reflexión de un buen sembrador.

LA SEMILLA Y LA COSECHA
Un hombre tenía un sembrado de flores estupendas; cada día salían de su cultivo centenares de paquetes para venderse en la ciudad, con las flores más bellas y fragantes que nadie pudiera conocer.
Este señor año por año ganaba el premio a las flores más grandes y de mejor calidad y como era de esperarse era la admiración de todos en la región; un día se acercó un periodista de un canal de televisión a preguntarle el secreto de su éxito, a lo que el hombre le contesto:

- Mi éxito se lo debo a que de cada cultivo saco las mejores semillas y las comparto con mis vecinos, para que ellos también las siembren.
- ¿Cómo?- respondió el periodista- pero eso es una locura, ¿acaso no teme que sus vecinos se hagan famosos como usted y le quiten su importancia?

El hombre dijo: - Yo lo hago porque al tener ellos buenos sembrados el viento me va a devolver a mi cultivo buenas semillas y la cosecha va a ser mayor; si no lo hiciera así ellos sembrarían semillas de mala calidad que el viento traería a mi cultiva y cruzaría las semillas, haciendo que mis flores sean de mala calidad.
Lo mismo ocurre en nuestra vida. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca. Quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, pues el bienestar de cada uno está unido al bienestar común.

La Biblia en Gálatas 6:2 dice:
Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
Y el Señor Jesús dijo: Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. Mateo 7:12

Esto lo podemos aplicar a la vida espiritual donde el diablo con su legión de demonios querrán hacerte daño para que no crezcas y te desarrolles espiritualmente.

Para eso tienes que:
- Llevar una vida de oración.
- Tener una relación personal con Dios.
- Leer y estudiar la Biblia diariamente.
- Enseñar y predicar la palabra de Dios.
- Dar testimonio de que eres un cristiano verdadero e hijo de Dios.
- Congregarse en una Iglesia cristiana evangélica de sana doctrina, donde se crea en Dios Padre, en su Hijo Jesús y en el Espíritu Santo.
- Se debe tener una buena relación con los demás creyentes en Cristo.
- No se debe menospreciar a nadie.
- Se debe trabajar para Cristo y para obtener el sustento diario.

Recuerde que un buen labrador siembra con fe y Dios lo va a bendecir con una cosecha abundante.
Si tienes un trabajo de servicio, de ventas o de producción, hágalo con fe y saldrás grandemente bendecido.

Dice la Biblia que Dios bendice a los que trabajan honradamente. Génesis 26:12-14 dice:
Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová.
El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.
Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.
A El versículo 14 termina diciendo: y los filisteos le tuvieron envidia.

Es bien conocido el refrán que dice:
El árbol que tiene fruto, palo le viven echando.
Cuídate de aquellos que quieran venir a ti para robarte los frutos, como lo son: Envidiosos, criticones, negativos, mal habladores, chismosos, engañadores y sonsacadores. De ese tipo de persona mantente muy lejos.
Judas 1:12 dice: 1:12 Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados;…

II.- ¿DÓNDE ESTÁS SEMBRANDO?
¿En el reino de Dios o en el reino de las tinieblas?
Si estás diezmando y ofrendando, entonces estás sembrando en el reino de Dios y Dios te va a bendecir.
La Biblia dice que las ofrendas las debemos presentar es a Dios. Levítico 7:38
Si sembramos buena semilla, vamos a recoger una buena cosecha donde el fruto será bueno y abundante.
Dios promete darnos sin somos dadores alegres y de buen corazón.

Lucas 6:38 dice: dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazó.
Una ofrenda que se da a regañadientes o por buscar reconocimiento, quiero decirles que ante el Señor, pierde todo valor. Dios no la ve con agrado.

Cuando usted ofrenda, recuerde: que si lo hace de corazón Dios va a ver su ofrenda con agrado.
Así como los hijos imitan a sus padres, también nosotros debemos imitar al Señor Jesús. Su gran amor lo condujo a ofrendarse en sacrificio vivo en olor fragante a Dios, para darnos la salvación. Efesios 5:1-2
Así debe ser nuestra ofrenda, en olor fragante a Dios.

III.- ¿PARA QUÉ ESTÁS SEMBRANDO?
El agricultor siembra para cosechar buen fruto para su sustento y el de su familia.
Nosotros los cristianos cuando diezmamos y ofrendamos, lo hacemos para la expansión del reino de Dios en la tierra. Mateo 28:19-20 y 1 Timoteo 5:17-18; esto también redundará en nuestro beneficio.

Por eso pregunto. ¿Para quién estás sembrando?
¿Para la carne o para el Espíritu?
Si es para la carne, se está muy mal pero si es para el Espíritu, pues es lo correcto y entonces se está muy bien porque es el mandato de Dios.

IV.- ¿CUÁNTO ESTÁS SEMBRANDO?
La Biblia dice que debemos dar el 10% de todo lo que recibimos de la cosecha y que debemos dar las primicias.
También debemos dar las ofrendas. Repito. Ofrenda. NO LIMOSNA.
Porque nosotros los hijos de Dios no somos MENDÍGOS, ni LIMOSNEROS.
Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 2 Corintios 9:6-7

VEAMOS EL EJEMPLO DE CAÍN Y ABEL. Génesis 4:1-8
Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.

Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra.
Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.

Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;
pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?
Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.
Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.

Nosotros los hijos de Dios debemos dar con amor, medida buena, apretada, remecida y rebosando. Esto quiere decir que debemos dar lo mejor porque es para Dios.
Si lo hacemos así vamos a recibir una buena cosecha, porque Dios ama al dador alegre y la sementera va a aumentar. 2 Corintios 9:10

V.- ¿CÓMO Y CUANDO DEBEMOS DAR EL DIEZMO Y LA OFRENDA?
- OBEDIENTE Y VOLUNTARIAMENTE. Génesis 14:20; 28:22
- POR MANDATO DE DIOS. Levítico 27:30; 2 Crónicas 31:5; Malaquías 3:10
- DE ACUERDO A LOS INGRESOS. Deuteronomio 16:17
- SIN LUCIRSE NI VANAGLORIARSE. Mateo 6:2-3
- LIBREMENTE. 2 Corintios 9:7-8
- REGULARMENTE CADA SEMANA. 1 Corintios 16:2
- NO DE LO QUE NOS SOBRA, SINO DE LO PRIMERO Y LO MEJOR. Marcos 12:41-44
- SIN MEZQUINDAD. Proverbios 11:24
- SIN DEMORA. Éxodo 22:29

2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

9:8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

Vamos que Dios ama al dador alegre y si lo hacemos así, Él va a abrir la ventana de los cielos y va a derramar bendición hasta que sobreabunde.

También Dios va a reprender al devorador para que no nos siga robando la bendición:

En trabajo, salud, dinero, bienestar y muchas cosas más.

Si damos abundantemente igual vamos a recibir:

Gozo, abundante, vida abundante, gracia abundante, provisión abundante. Salmo 36:8; Juan 10:10; 2 Corintios 9:8; Filipenses 4:19

Porque si honramos a Dios, Él nos va a bendecir, así lo dice la Biblia. Proverbios 3:9-10

Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos;
Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.

Quiero terminar diciendo lo siguiente:
1.- Una familia donde nadie trabaja, va a ser una familia muy pobre.
2.- Un país donde no se produzca nada, va a ser un país pobre y en crisis.
3.- Dios no quiere ver hijos arruinados, Él nos quiere ver prosperados 3 Juan 2
Pastor. Licdo. Inginio Roa Pereira.