sábado, 21 de agosto de 2010


¡Orando sin cesar venceremos!
Si oramos unidos y nos ponemos en la brecha como soldados valientes y dispuestos a rescatar las almas cautivas por el diablo, muy pronto habremos predicado al mundo la Palabra de Dios, donde un gran número recibirá a Jesús como su Señor y Salvador personal.
Declaro por fe que mi país Venezuela y mi estado Barinas serán para el reino de Jesús, el Hijo unigénito de Dios.