sábado, 31 de julio de 2010

CUIDADO CON LA CRÍTICA





UN BUEN CONSEJO, lo hago en el amor de Dios.
Proverbios 18:21 dice:
La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama Comerá de sus frutos.
¡NUNCA CRITIQUE!
LA CRÍTICA ES PECADO Y TAMBIEN ENFERMA, PARALIZA Y MATA. Cuando María y Aarón criticaron a Moisés, Dios sacó del pueblo a Maria por 7 días y ella se convirtió en leprosa; por este pecado el pueblo no avanzó adelante durante esos 7 días, hasta que se reunió María con ellos. Números 12:1-16. El pueblo de Israel murmuró contra Moisés y murieron 14.700 personas. Números 16:41-50 sin incluir a los que murieron por la rebelión de Coré.
Nunca, nunca critiques a tu líder, a tu jefe, a tu superior y mucho menos a la creación de Dios.
LA CRÍTICA ES UN PECADO DESTRUCTIVO.Hoy se ha hecho común criticar; critican por el calor, por la lluvia, por la comida, por el trabajo, y por muchas cosas más.

Escuché una historia de un joven profesor que criticaba por todo “por todo” y un día amaneció enfermo de la lengua por lo que consultó al médico y el dignostico fue ¡Cancer! y en un tiempo muy corto murió.

El rey David le pidió a Dios: Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios. Salmo 141:3
También dijo: En cuanto a los que por todas partes me rodean,

La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.
Caerán sobre ellos brasas; Serán echados en el fuego, En abismos profundos de donde no salgan.
El hombre deslenguado no será firme en la tierra;
El mal cazará al hombre injusto para derribarle. Salmo 140:9-11
La lengua es una espada, una lanza, la más aguda, que con un solo golpe atraviesa a tres personas:
1. La que habla,
2. La que escucha,
3. La afectada.
Filipenses 2:14-15 dice:
Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo

Santiago dijo: Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.
Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro? Santiago 4:11-12
Proverbios 26:28 dice:
La lengua falsa atormenta al que ha lastimado , y la boca lisonjera hace resbalar.

Hoy estoy dando este consejo para ayudar a aquellos que murmuran, si tú criticas ya no lo vuelvas a hacer. Dios te bendiga.