lunes, 5 de octubre de 2009

DEBERES DE LOS GOBERNANTES

Comienzo con lo que nos dice Deuteronomio 17:14-15
Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores;
ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Jehová tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano.
Vemos aquí como Dios le giró instrucciones bien claras al pueblo de Israel, para que cuando fueran a nombrar un gobernante sobre la nación lo hicieran  de acuerdo a lo que Dios les había indicado.
Nosotros como cristianos debemos tener bien claro a quien vamos a elegir como nuestro gobernante.
CONDICIONES PARA ESCOGER Y NOMBRAR A UN GOBERNANTE:
1.- No podrás poner sobre ti a hombre extranjero, 
2.-  No podrás poner sobre ti a aquel que no sea tu hermano.


Esto quiere decir que no debemos elegir a aquel que no profese nuestra misma fe. 
La Biblia en 2 Corintios 6:14-16 dice:
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 
¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
Habitaré y andaré entre ellos, 
Y seré su Dios, 
Y ellos serán mi pueblo.

José el hijo menor de Jacob, quien fue vendido a Potifar en Egipto, además de la interpretación del sueño de Faraón, giró recomendaciones bien claras para nombrar a los administradores de la nación y dijo:


Génesis 41
33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.
34 Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte (quinte quiere decir: Para que recauden la quinta parte de la cosecha de) la tierra de Egipto en los siete años de la abundancia.
35 Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y recojan el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo.
36 Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años de hambre que habrá en la tierra de Egipto; y el país no perecerá de hambre. 

Vemos que la recomendación de José al rey fue sabia, él dijo: provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio...
CUALIDADES DE UN GOBERNANTE:
1.- Varón prudente y sabio
2.- Casado
3.- Que gobierne bien su casa
4.- Que tenga a sus hijos en sujeción 
5.- Que tenga buen testimonio
6.- Sobrio y no borracho.
7.- Ser honesto.


Nosotros los cristianos cuando vayamos a elegir a nuestros gobernantes debemos ser prudentes al momento de elegirlos; debemos nombrar a varones, verdaderos varones, que den testimonio de que son hombres y no un tercer género. 
Porque si se elige a un gobernante que no es un verdadero varón; sino que es amanerado o homosexual, estaremos desobedeciendo a Dios y donde gobierna ese tipo de persona no puede haber bendición. Al contrario lo que hay es maldición para ese país, estado, municipio o parroquia.
La Palabra de Dios dice que es abominación a Jehová.
En Levítico 18:3 dice: No te echarás con varón como con mujer; es abominación. Y también por causa de esas practicas obscenas homosexuales se corrompen las naciones y se contamina la tierra.


Deben ser varones prudentes, sabios, sobrios, respetuosos de Dios, y honestos en la administración de la riqueza de la nación.
Para que un hombre sea prudente y sabio debe ser aquel Hombre que tiene temor a Dios.
La Biblia dice que: El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Proverbios 9:10


Hay personas que le temen a su jefe pero a Dios le faltan el respeto.
José supo presentar un plan para administrar bien los recursos de la nación de Egipto, para que el pueblo no se muriera de hambre durante los 7 años de escases.


Ese plan de José nos enseña que debemos ahorrar, y un gobernante que administra con temor a Dios, es un gobernante que sabe ahorrar para que la nación no llegue a la escases y a pasar hambre. 
Por lo tanto, es un deber de los gobernantes practicar el ahorro; porque el que ahorra siempre tiene.
Si una persona no tiene el hábito de ahorrar, cuando llegue a la administración del país, estado o municipio; todo lo va a gastar y por lo tanto cuando haya escases, el pueblo va a sufrir las consecuencias de una mala administración.
Un gobernante que tiene temor a Dios, va administrar bien y se va rodear de personas también temerosos de Dios que aconsejen y administren bien. Un gobernante asi, es aquel que descentraliza y delega sus funciones.
También un gobernante prudente y sabio es aquel que enseña al pueblo las leyes, las ordenanzas, los deberes y los derechos.
Un gobernante sabio es aquel que soluciona problemas para que en la nación, estado y municipio haya paz.
Si un gobernante no gobierna bien a su familia, qué paz puede haber en esa persona y mucho menos en la nación correspondiente.
Por lo tanto nosotros somos responsables al momento de elegir a un gobernante; por eso es que debemos saber elegir bien.
Espero que esta corta reflexión sea para el bien de muchos y que desde ahora en adelante seamos prudentes al ir a elegir a cualquier persona para la administración de nuestro país.
Dios te de sabiduría para que lo que decidas hacer sea bajo la dirección del Señor.
Dios te bendiga.