martes, 15 de septiembre de 2009

LA SABIDURÍA

La palabra de Dios dice así:

¿De dónde, pues, vendrá la sabiduría?
¿Y dónde está el lugar de la inteligencia?
Y dijo al hombre:
He aquí que el temor del Señor es la sabiduría,
Y el apartarse del mal, la inteligencia. Job 20; 28
El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Prov. 9: 10


Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia;
No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca;
No la dejes, y ella te guardará;
Amala, y te conservará.
Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría;
Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia. Prov. 4:5-7


En las escrituras está la fuente de la sabiduría, por eso todo cristiano que quiera ser sabio debe dedicarse al estudio la Palabra de Dios.
El Apóstol Pablo le dijo a su discípulo Timoteo lo siguiente:
Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
2 Timoteo 3:14-17


El Apóstol Santiago o Jacobo, medio hermano del Señor Jesús (Gálatas 1:19) con la sabiduría de Dios dijo:
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. Santiago 1:5-6


Si queremos ser sabios debemos leer, estudiar y escudriñar la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, a tiempo y fuera de tiempo.

Esto es para todos aquellos  cristianos que están faltos de sabiduría.


El Señor Jesucristo nos mandó a escudriñar la Escrituras cuando dijo:
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;.. Juan 5:39

Ahora quiero agregar a esta enseñanza una hermosa reflexión y lo hago pidiendo permiso a quien la escribió. Espero que sea de gran ayuda para todo aquel que llegue a leer este mensaje. Y que Dios te bendiga.
Reflexiones – El Hombre Sabio.



De:  Renuevo de Plenitud

Se cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de  El Cairo, Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio.



El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y  un banco.
- ¿Dónde están sus muebles? preguntó el turista. Y el sabio, rápidamente, también preguntó: – ¿Y dónde están los suyos?
- ¿Los míos?, se sorprendió el turista. ¡Pero si  yo estoy aquí solamente de paso!
Yo también… concluyó el sabio. “La vida en la tierra es solamente temporal… sin embargo, algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices”.
“El valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden.  Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables.”
Y recuerda :
Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas; te preguntará a cuánta gente llevaste.
Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa; te preguntará cuánta gente recibiste en ella.
Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario; te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
Dios no te preguntará cuan alto era tu sueldo; te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo.
Dios no te preguntará cuál era tu título; te preguntará si hiciste tu trabajo con  lo mejor de tu capacidad. .
Dios no te preguntará cuántos amigos tenías; te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
Dios no te preguntará en qué vecindario vivías; te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
Dios no te preguntará el color de tu piel; te preguntará por la pureza de tu interior.
Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación; te llevará con amor a tu casa en el Cielo y no a las puertas del Infierno.
Dios no te preguntará a cuántas personas enviaste este mensaje; te preguntará si te dio vergüenza hacerlo.
¡Hazlo ahora!
Recuerda estas simples líneas para lograr la felicidad:
1. Libera tu corazón del odio.
2. Libera tu mente de las preocupaciones.
3. Vive de forma simple.
4. Da más.
5. Espera menos.