jueves, 3 de septiembre de 2009

¿DE QUÉ TAMAÑO ES TU FE?


Hebreos 11:1 dice:
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
La fe hace que obedezcamos a la Palabra de Dios, y quita de nuestros corazones:
• Toda discriminación
• Controla la lengua
• Genera sabiduría
• Exalta la humildad
• Abrumadoramente produce una profunda dependencia de Dios
• Se demuestra por obras.

La fe es un acto de gracia de parte de Dios.
La fe nace de la voluntad de Dios, mientras que la razón nace de la voluntad del hombre.
Por eso la fe y la razón no pueden caminar juntas; porque la fe es espiritual y la razón es humanista.
El que tiene y actúa por fe dice: creo que todo es posible, el que razona dice si lo veo lo creo.
Para tener fe hay que creer en Dios, y la creencia en Dios va unida a la obediencia, ambas tienen que concordar; porque de lo contrario se estará fallando en la fe.

Quiero decir respecto a la fe, que nadie ve la electricidad, pero al accionar el encendedor, prende el bombillo.
Así es la fe, nadie ve a Dios pero al preguntársele sobre Él, contestan que está en el cielo. Aunque Dios está en todas partes.
Pues Él habita en el corazón de todo aquel que lo ha recibido como su Señor y Salvador.

Ahora quiero darles un ejemplo de fe, el cual se refiere a una historia muy hermosa, la cual dice:

En un pueblito de zona rural en los años 50, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes, debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo. A pesar de que la mayoría de sus habitantes eran creyentes, ante la situación límite, marcharon a ver al Ministro local y le dijeron:
- “Si Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación.”
- “Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable.”
- “¡Díganos cuál es!”, respondieron todos.
- “Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el Pastor.”
- “¡Así lo haremos, y también vendremos a la iglesia todos los días!”
Los campesinos comenzaron a ir a la iglesia todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente. Un día, fueron todos a enfrentar al Pastor y reclamarle:
- “Usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara la lluvia, Él iba a acceder a nuestras peticiones. Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna.”
- “¿Han ustedes pedido con fe verdadera?”, les preguntó el Pastor.
- “¡Sí, por supuesto!”, respondieron al unísono.
- “Entonces, si dicen haber pedido con Fe Verdadera… ¿por qué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?”


Un ejemplo de oración con fe que nos relaciona con esta historia lo encontramos en: Santiago 5:17-18 el cual dice:
Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

Hebreos 11:6 nos dice:
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

El Señor Jesucristo dijo: Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: "Trasládate de aquí para allá" , y se trasladará. Para ustedes nada será imposible. Mateo 17:20