viernes, 4 de septiembre de 2009

YO SOY LIBRE



El Señor Jesús hablando con los judíos que habían creído en Él, les dijo:
y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?
Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.
Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre.
Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Juan 8:32-36
La respuesta del Señor Jesús fue clara, cuando se refirió a la libertad de la esclavitud del pecado.
El pecado hace que las personas se vuelvan:
• Amadores de sí mismos,
• avaros,
• Vanagloriosos,
• Soberbios,
• Blasfemos,
• Desobedientes a los padres,
• Ingratos,
• Impíos,
• Sin afecto natural,
• Implacables,
• Calumniadores,
• Intemperantes,
• Crueles,
• Aborrecedores de lo bueno,
• Traidores,
• Impetuosos,
• Infatuados,
• Amadores de los deleites más que de Dios,
• Tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella.

2 Timoteo 3:2-5

El Señor dijo que si creíamos en Él y lo recibíamos como nuestro Salvador íbamos a ser libres, libres del pecado; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
2 Corintios 3:17
La libertad produce en el creyente:

• Amor,
• Gozo,
• Paz,
• Paciencia,
• Benignidad,
• Bondad,
• Fe,
• Mansedumbre,
• Templanza. Gálatas 5:22-23


¡Jesucristo nos ha hecho libres! ¡Él nos ha hecho libres de verdad! Así que no abandonen esa libertad, ni vuelvan nunca a ser esclavos de la ley. Gálatas 5:1