lunes, 27 de abril de 2009

EL BUEN ADMINISTRADOR


Primeramente voy a explicar el significado de justicia.
El diccionario de la lengua española dice:
Justicia. Orden de convivencia humana que consiste en la igualdad de todos los miembros de la comunidad, tanto en la sumisión a las leyes entre ellos vigente como en el respeto de los bienes comunes. Este es el significado.

Por lo tanto es un valor el cual debe tener toda persona y en especial el órgano gubernamental.
Quien está llamado a administrar con justicia para todos los que vivimos en un país cualquiera.
El gobierno debe administrar los bienes y recursos honestamente y con control, no despilfarrando nada, porque el gobernante o administrador ha sido puesto allí para administrar bien y no para derrochar lo que no le pertenece a él solo; porque los bienes y recursos del país le pertenecen a todos sus habitantes.

En cuanto a la aplicación de la ley debe ser justo cuando se tenga que aplicarse cualquier sanción a una persona por un delito o hecho cometido.

No se debe parcializar con uno porque sea pobre o rico, negro o blanco, nacional o extranjero, creyente o incrédulo, mujer u hombre.

Esto quiere decir que la aplicación de la ley debe ser por igual y para todos.

Cuando Dios sacó al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, le dicto leyes, ordenanzas y decretos para que vivieran bien.
En la Biblia y en el libro de Deuteronomio Capítulo 16 versículos 18 al 22 dice:

Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que Jehová tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio.

Hoye bien lo que dice: juzgarán al pueblo con justo juicio.
No tuerzas el derecho; no hagas acepción de personas, ni tomes soborno; porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos,

Mira como dice Dios:
1.- No tuerzas el derecho.
2.- no hagas acepción de personas.
3.- ni tomes soborno.
Porque el soborno ciega los ojos de los sabios, y pervierte las palabras de los justos.
La justicia, la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da.

Hay que ser justo, porque bien claro lo dice Dios:
- La justicia, la justicia seguirás.
No plantarás ningún árbol para Asera cerca del altar de Jehová tu Dios, que tú te habrás hecho, ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios.
Dios en los diez mandamientos nos dice bien claro lo que no debemos hacer, veamos los diez mandamientos para que reflexionemos:

Los Diez Mandamientos
1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
1er. Mandamiento: 3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
2do. Mandamiento: 4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
3er. Mandamiento: 7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
4to. Mandamiento: 8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.
5to. Mandamiento: 12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
6to. Mandamiento: 13 No matarás.
7mo. Mandamiento: 14 No cometerás adulterio.
8vo. Mandamiento: 15 No hurtarás.
9no. Mandamiento: 16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
10mo. Mandamiento: 17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

El hombre en su gran mayoría aunque dicen creer en Dios, no lo respeta ni lo adora, ni le son reverentes.

Dios dice: No tendrás dioses ajenos delante de mí.
Y el hombre vive adorando a quien se le diga que es santo.

Dios dice: No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
Y el hombre ha venido haciendo esculturas, estatuas, e imágenes de madera, de hierro, de bronce, de plomo, de cobre y de oro y están rindiéndoles culto y adorándolos en sus casas y en templos gigantescos.

Dios dice: Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
Y el hombre vive dedicado al trabajo y no descansa ni un día, por eso están minando sus fuerzas.

Dios dice: Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Y algunos viven ofendiendo, maltratando y despreciando a sus padres y algunos hijos los abandonan cuando llegan a ancianos. Por eso algunos están siendo castigados con enfermedades y muerte prematura.

Dios dice: No matarás.
Y hay personas que ofenden, secuestran, maltratan, y matan sin piedad a otros por envidia, por poder y por dinero.

Dios dice: No cometerás adulterio.
Y hay hombres y mujeres que viven adulterando, fornicando y destruyendo matrimonios y familias.

Dios dice: No hurtarás.
Pero hay personas que, hurtan, roban y engañan para apropiarse del dinero, bienes y propiedades de los que tienen algo.

Dios dice: No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
Pero hay personas que cuando quieren hacerle daño a alguien lo injurian, y presentan falso testimonio contra su prójimo aun siendo inocente y hasta lo hacen que lo metan preso en la cárcel.

Dios dice: No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Pero hay personas que son envidiosos y cuando ven a alguien que ha sido bendecido por Dios y tienen algo, entonces comienzan a codiciarle lo que tienen y hasta se lo quitan a la fuerza.
Esta es una reflexión para todo aquel que anda por el mal camino haciendo lo que no le agrada a Dios.
Recuerda que Dios todo lo ve, todo lo sabe y en todas partes Él está presente.
Así que, apártate del mal si lo estás haciendo.

Cambia tu manera de pensar y actuar para que cambie tu manera de vivir.
Si de algo te sirvió esta reflexión, y necesitas ayuda comunicate conmigo a través de mi correo electrónico Inginior@hotmail.com

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